«Se puede definir a la Cultura como el cultivo de una forma integral de vida creada histórica y socialmente a partir de la manera en que la sociedad resuelve sus relaciones fundantes» afirma Héctor Olmos, uno de los máster en Cultura más destacado de nuestro país.

Esa “Forma Integral de vida” se manifiesta de muchas maneras y es como el agua, no hay nada que la detenga, buscará cualquier intersticio que le permita visibilizarse.

Quienes producen cultura en el campo artístico, expresan la falta de lugares, escases de espacios de encuentro, de territorios en donde se manifiesten sus expresiones. Es lógico que los espacios oficiales y privados con el mote de “Espacio Cultural” no alcancen y es complicado construirlos porque no hay una legislación municipal, ni provincial que regule la actividad cultural. Pero recordemos que “lo Cultural” es como el agua y filtra y aparece en “Un Clandestino” que evolucionó a un “Gorrión escarlata”, en un “Galponcito”, en una “Cultura Paraíso”, en el “Bosque Yatana”. “Lo Cultural” filtra, se asoma y esos lugares son pequeñas vertientes donde tímidamente los fueguinos beben a pequeños sorbos.

Zuleika es una tienda de diseños en plena calle San Martín que muestra claros síntomas de estar afectada por esta humedad que ha comenzado a brotar en su local. Yael Zuleika Aganchu es su propietaria y se propuso “armar un livincito” y que los artistas pasen, se expresen y el público pase y vea en forma libre y gratuita.

El año, en Zuleika, comenzó con las 3.33, Ximena Rose Cholbis y Silvina Recabarren cantado en una tarde donde: “salió algo hermoso, la tarde que tocaron las chicas fue super cálido, la gente contenta, todos sentados en el piso, relindo” comenta Yael.

Al día siguiente, Nora Rivello  presentó su segundo libro de poemas: “Quizá quieras esconderte”. En una charla intimista y corajuda, Nora contó la historia que hay detrás de su libro, una infancia yendo de casa en casa de sus familiares por la ausencia de una mamá que: “tenía gran capacidad en lo artístico. Pintaba, tejía, cocinaba… cocinaba unas tortas inglesas que son re difíciles de hacer”, pero : “no podía cuidar… tenía que ser cuidada” por lo que toda la infancia de Nora su mamá estuvo internada por estados depresivos y evocó que: “nuestra casa era mi mamá… nuestra casa era cuando estaba mi mamá”.

Sus libros están dedicados a su familia, con ellos sus sobrinos nietos han aprendido a leer, ella es la tía que regala libros, escribe en forma de poemas porque: “no puedo escribir de otra forma” dice y agradece a María Malusardi: “María me enseñó a
sacar palabras…. vaya si me enseñó a sacar palabras…”

Como cierre de la presentación Nora leyó una serie de poemas de su libro que hacen referencia, como dice ella, a: “días desabrigados de mi niñez” y pone en valor las palabras de Eduardo Galeano cuando lo cita “Escribir era mi manera de golpear y abrazar ¿para qué escribe uno si no es  para juntar sus pedazos?”

El livincito de Zuleika comienza a tener esa dinámica que Yael soñó desde el primer momento. Hace seis años que llegó de Buenos Aires: “buscando trabajo, como todos” recuerda, pero reconoce que: “lo mío es esto” dice por su tienda de diseños: “siempre laburé de esto, lo veía muy difícil en esta zona…”.

Su padre diseña y fabrica los calzados, tuvo su primera tienda en una galería de arte: “era la única loca que estaba en medio de Arroyo y Suipacha, todas galerías de arte y yo la única en medio con mis zapatos raros”.

“Siempre me divertí trabajando, siempre la pase bien, y quería hacer eso acá y se me complicaba mucho… me costó estos seis años, pero lo estoy entendiendo y hay que buscarle la vuelta para llegar, no es así tan fácil” expresa sobre su vínculo con los fueguinos. Además detalla ciertas señales o indicios de las conductas fueguinas que le dificultan su negocio: “están muy acostumbrado a una sola cosa, al frio, el clima tiene mucho que ver, están los que viven muy adentro y los que migran, los que se van y vienen, viajan, vuelan. Pero en lo que es lo mío, lo que es la parte de indumentaria y calzado, siempre fue muy difícil”.

Yael expresa que creció rodeada de arte, con familiares músicos, su primer trabajo fue en el Camarín de las Musas (un reconocido teatro under de Buenos Aires): “ahí estuve laburando unos cuantos años, donde también había arte, teatro, y hacían un poco de lo que hago yo acá en ese monstruoso lugar”.

“Creo que uno es parte de lo que va viviendo, se va construyendo con todo lo que va experimentando en la vida, entonces lo que quiero es ser yo en mi lugar, con todo ese rejunte y me está saliendo”.

Los primeros intentos que funcione el livincito fueron un fracaso, más allá del deseo que: “la gente venga a poner guitarras e  instrumento, que se siente y toque, que hagan cosas que sientan, que haya buena onda que circule la gente, que no sea un lugar estático. Hice otros eventos que no dieron fruto, y entendí en todos estos años que hay que estar, estar, estar, estar y estar… es la única forma en donde eso que vos proyectar para hacer en un año pasa en seis. Desde el primer día yo quería hacer esto y desde el primer día lo plantee pero no se daba, se daba de a puchos, un poquito acá otro poquito allá, no venía nadie”

“Al principio una amiga se paraba afuera e invitaba diciendo que era gratis… en síntesis todo eso que yo tenía en mente comenzó a suceder solo… eso me gusta, disfrutar porque es lo que a mí me gusta y es como tenerlo en mi casa ¿qué más quiero?”

“Ahora lo fuerte son los clientes de acá, yo trabajo con la gente de acá, a mí me sostiene el fueguino, lo mío está funcionando y el turista es un regalo” confiesa Yael que durante años quiso diferenciarse de su padre poniéndole diferentes nombres a
sus tiendas, pero que : “al llegar acá decidí apoyar su elección y ponerle mi segundo nombre Zuleika”.

La Cultura es : “el cultivo de una forma integral de vida” según Héctor Olmos, que como el agua busca abrirse camino para visibilizarse, y Zuleika ha comenzado a ser una pequeña vidriera de ciertas expresiones fueguinas y en donde Yael  dice que busca : “ser yo en mi lugar, con todo ese rejunte”.

 

FUENTE:   Zuleika Yza Fora

PRODUCCIÓN: LA MIRADA.


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