Se realizó en Ushuaia “Poesía en las Orillas”, esta actividad, llevada adelante por la Secretaría de Cultura de la Provincia, trata de un evento cuyo objetivo principal es, generar un espacio de intercambio para lectores, escritores y otros actores dentro de la industria editorial a través de la lectura en vivo de poetas locales y la participación de músicos .

Florencia Lobo, responsable de la organización y coordinación del encuentro manifestó que: “quedamos muy contentos con la convocatoria, superó nuestras expectativas, tuvimos que agregar algunas sillas en el espacio que habíamos preparado y creo que, por lo que comentó el público y quienes participaron, todos quedaron muy contentos”

Sobre la idea que mueve a “Poesía en las Orillas” expresó que: “es juntar, hacer un cruce de disciplinas entre la música y la poesía, juntar poetas, músicos y músicas de la provincia que tal vez no se conocen entre sí, y efectivamente, de los que participaron algunos no se conocían”.  

Para Florencia es bueno propiciar estos encuentros ya que: “fue muy interesante las tres lecturas que mostraron tres poéticas muy distintas, lo que habla de una diversidad estilística en la isla que está buenísima”.

El encuentro tuvo dos momentos literarios, el primero con la participación de los tres poetas invitados: Jeremías Maumary; Ludmila Rogel y Joaquín Álvarez Masotta.

El cierre de este primer momento lo realizó el músico Santiago Markin quien es compositor y cantautor platense radicado en Ushuaia. Con sus creaciones transita un gran abanico de historias que viajan de la ciudad a la Patagonia constantemente. Presentó canciones de su álbum de estudio “Olivia Catedral” producido y grabado en lago pueblo. Este trabajo fue presentado recientemente en la Sala Niní Marshall de la Casa de la Cultura de Ushuaia. En la
propuesta de Santiago se entrelazan el pop, el rock, la experimentación y fusiones electrónicas y acústicas alternativas.

En un segundo momento, después de un intervalo en donde se compartió un copetín con algo para beber, explicó Florencia que: “ fue muy interesante la participación de la gente de la escuela de idiomas de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego que se acercaron a participar hacia el final, después de que cerramos la primera parte con música, habilitamos el micrófono abierto y leyeron poemas en portugués y en alemán así que eso fue muy lindo, muy enriquecedor”

Cabe señalar que Jeremías Maumary, nació en Tierra del Fuego se autodefine como “sin filiaciones políticas, pero con sentadas influencias populares”. Se siente un eterno estudiante del profesorado de Lengua y Literatura en el IPES Paulo Freire, es violinista en los espacios jóvenes de la municipalidad de Río Grande y miembro del taller de teatro en el Centro Cultural Alem. Jeremías con 22 años se dedica orgánicamente con sus compañeros de facultad a escribir florilegios (Colección de trozos selectos de materias literarias) y deambular por bibliotecas siempre a la búsqueda de todo el libro que Halle en las sueltas suele compartir algunas de las cosas que escriben en las redes.

Para Jeremias:La poesía nace de un momento muy doloroso que es la partida de mi abuela, a partir de ahí yo necesité de un medio para intentar subvertirme y creo que lo encontré en esta alternativa”. Admira a Anahí Lazzaroni y contó que: “me fascinó, es  increíble como detrás de su ventana iba viendo la vida misma y a la vida misma le ponía palabra”. Recorre otros caminos como el teatro y la música pero siente que: “a veces hay que ponerle palabra a tanta aflicción”.

Ludmila Rogel, nació en Mendoza en 1986 llegó a Ushuaia en 1999 con su familia, hizo el secundario en El Polivalente de Arte estudió letras en la UBA, trabaja como Desarrolladora de Proyectos Audiovisuales de Divulgación Científica en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, le encanta investigar y leer, escribe para pensar, hace clínica de escritura con Fernanda García Lao y desde el 2019 es mamá.

Ludmila destaca que: “la poesía, a diferencia de la narrativa es encontrar un espacio para pensar, y en la poesía el pensamiento adquiere cuerpo, es un buen lugar en donde las palabras se vuelven imágenes, tienen cuerpo, pueden ocupar un lugar en el espacio y eso es lo que me permite pensar y me permite ir poniendo imágenes, una al lado de la otra y que aparezca una imagen nueva… que no sé muy bien que significa, pero significa varias cosas y eso me divierte, básicamente lo que hago es un juego, juego con las palabras”.

A Ludmila le gusta Anne Carson, “porque es una poeta que piensa”. Carson es una poeta canadiense, ensayista, traductora y profesora de literatura clásica y comparada en la Universidad de Míchigan. Está considerada por la crítica literaria como la poeta viva más importante de las letras anglosajonas.

Joaquín Álvarez Massota, nació en Ushuaia, hizo la primaria y la secundaria en la escuela experimental Las Lenguas, cursó algunos años de la carrera de comunicación social en Córdoba, después se graduó como técnico en turismo en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y más tarde completó el profesorado en el Instituto de Educación Superior Terranova, antes de dedicarse a la docencia trabajó como marinero y guía en empresas marítimas de turismo. Actualmente es Maestro en la Escuela Experimental La Bahía y profesor en el Bachillerato de Turismo del Colegio los Andes. Forma parte de Clínica Amiga, un colectivo de artistas de Tierra del Fuego, y participó en la primera publicación del Facsímil Digital Paraíso Tropical. Desde el 2021 gestiona el Blog Post Modernismo y se deja un espacio en línea dedicada a la poesía y el arte en general.

Joaquín piensa que: “ a la poesía uno no la elige, lamentablemente… yo creo que la poesía sucede… lo que uno puede elegir es, si se hace cargo de eso que sucede, como tantas cosas en la vida”.

“Cuando uno se mete en el mundo de la poesía es muy difícil hacerse cargo”, plantea Joaquín: “porque uno no quiere, por lo que tiene en la vida, los problemas, un montón de cosas que lo atraviesan a uno y ahí está la decisión, si va a ir por ese camino, si le va a dar pelota o no. y a mí me sucede eso”.

Sobre el por qué escribe poesía manifestó que: “sucedió. Pasó un día, empecé querer escribir y salían versos, y dije: acá algo me pasa a mí con esto, y desde ahí comencé a escribir y por supuesto, cuando uno arranca el ego se mete mucho ahí, eso lo determina mucho, siempre va a estar ahí… la emoción se mete mucho… y ahí estoy, aprendiendo en este camino, que la poesía va en el medio, entre un intelecto puro que quiere racionalizar todo y que sea un producto escrito y un entusiasmo, un espasmo interno, el entusiasmo, que si no seguimos el intelecto sería un entusiasmo incomunicable… sería como un tonto balbuceando… en el medio la poesía… entre el intelecto y ese suceso interno”.

Además Joaquín explicó que: “el poeta elige una de las herramientas más intelectuales o racionales que hay y que nos caracteriza como seres humanos y que cuando uno se adentra ahí es todo un mundo de paradojas, no hay certezas, por eso muchas veces uno se pregunta que es la poesía… y las respuestas que se pueden dar son parecidas cuando a uno le preguntan que es Dios… o cuando se pregunta sobre la experiencia… la experiencia es intransferible, ponerla en palabras es imposible y en la poesía sucede un poco eso. Entonces a veces entiendo que a la poesía hay que hacerle la pregunta correcta y no es el qué, no es definirla, justamente eso la constituye, es parte de ella y las palabras devienen en lo que a mí me moviliza, así que yo creo que la pregunta correcta a la poesía no es qué es, sino donde está, donde la encuentra cada uno, donde emergen los sentidos de nosotros que estamos acá, entiendo que la poesía es algo colectivo… es algo que está en todos”.

Para Florencia Lobo, que coordinó  esta actividad motorizada por la Editora Cultural Tierra del Fuego: “la evaluación es muy positiva, y cabe señalar que para quienes hacen música hay un poco más de espacios  para mostrar lo que hacen, pero para quienes escriben no es tan así, no suele haber muchos lugares donde quienes escriben puedan leer lo que están haciendo, mostrar lo que están haciendo y entonces  por eso nos parece importante, desde la Secretaría de Cultura y desde la Editora Cultural específicamente, generar esos espacios, porque sabemos que la escritura es una actividad muchas veces muy solitaria y sobre todo en este momento difícil en lo cultural que se está viviendo no es fácil publicar, si bien las redes ayudan muchísimo a que quienes escriben y puedan mostrar lo que hacen, pero el contacto con el público, ese feedback que se genera cuando se trata de una lectura en vivo es distinto, y no hay muchísimos lugares donde quienes escriben puedan mostrar. Así que eso me parece  interesante y es uno de los objetivos de este ciclo de  Poesía en las Orillas”.

 

FUENTE: Editora cultural Tierra del Fuego.

PRODUCCIÓN: La Mirada.


Si te gustó compartilo    

¡Comentá! ¡Escribinos!