Proyecto Rubik, a cargo de Camila Pereyra y Santiago Campos, presentó “Migajas de un Plato Principal”. Este trabajo en progreso o Work in Progress , como se le suele llamar en la jerga de las producciones escénica, es fruto de todo un trabajo que han venido realizando a lo largo de dos meses, a través de clases intensivas desarrolladas en los meses del verano fueguino.
El elenco, estuvo conformado por los alumnos de las clases intensivas, comentó Santiago Campos y explicó que el proceso fue que: “volcamos todo lo investigado. Toda la investigación de movimiento que sucedió en las clases, sumado a las secuencias coreográficas que hicimos. Fuimos unificando todo, buscándole una lógica, buscándole un sentido, un cuerpo a eso que queríamos decir”.
La propuesta escénica presentó los cuerpos bañados por luces duras, mechadas con algunos panorámicos
azules o rojos, que pintaban cuerpos vestidos con ropas rotas, desgarradas, amontonadas o cosidas en retazos.
La propuesta, dice Santiago: “era meterle cuerpo a esta palabra, a eso que le habíamos traspasado a los chicos como ideas. De qué manera podríamos meterle cuerpo “.
“Por qué Migajas… lo que se vio no fue un producto final, lo que sería el plato principal, sino que fueron las migajas, puede ser el antes o el después, dependiendo como quieras jugar con el tiempo, pero no sería un producto final, sino sería un intermedio”.
Santiago, también destaca el compromiso de los alumnos, que fue un lujo trabajar con ellos y resalta que: “lo que buscamos con respecto a lo que sí hizo , fue ver de qué manera, podíamos encontrar esa
particularidad de cada uno, que no se alejen mucho de lo que son para interpretar, y creo que se vio, se vio mucha gente disfrutando, mucha gente pasándola bien, no con ese pesar de subirse a escena, con ese pesar de, si lo estoy haciendo bien o lo estoy haciendo mal, sino simplemente, como la habíamos propuesto nosotros en las clases, abandonarse al acontecer para mover las ideas”.
Proyecto Rubik, desde su creación, insinúa la búsqueda de teatralizar la danza: “con respecto a eso, fue más un juego lo que hicimos, quisimos jugar un poquito más, meterle voz a lo que lo que hacemos nosotros, es más un juegos lo que sucedió, y ver de qué manera esas cosas que hacemos con el cuerpo, ese lenguaje que realizamos, que a veces es difícil que sea codificado por la gente, ver si con la voz y con un diálogo se puede bajar aún más a
tierra, y creo que sucedió”.
Camila Pereyra, codirectora del espectáculo señalo que: “también hay un mensaje más oculto, la lógica con la que nos sostuvimos para que los chicos se mantengan cuidados en el hacer arriba del escenario, es que fuimos mostrando algunas de las betas del artista como persona y las vivencias que tienen los trabajadores del
arte hoy, por lo menos en nuestro país y alrededores. Así que también esa fue una idea central que nos movilizó, y nos sensibilizó y nos mantuvo unidos a todos. También trabajamos bastante sobre eso, con esa idea fuimos materializando y creando cada escena”.
Sobre el cierre del espectáculo aparece la canción de Residente poniendo palabra como un manifiesto de Rubik, de sus búsquedas:
Permítanme que opine
Tú no defines la cultura, la cultura te define
¿Entiendes, lo captas?
La cultura no se queda, igual se adapta
Cambia, se mezcla, se fusiona
La cultura evoluciona de tener pocas neuronas
A un cerebro que razona, a ver si reflexionas
Es la que hizo que los monos se transformaran en personas.
Al cierre del Espectáculo, después de los aplausos, Santiago y Camila subieron al escenario y realizaron un juego con el público, enseñándoles ocho pasos de una de las coreografía, y el público, cómplice copió y bailó con todos los actores: “seguimos sosteniendo que no somos el arte, que somos servidores del arte somos un canal para la sociedad y con lo último que se vio de todo el público realizando esta secuencia de pasos, materializamos eso que llamamos canal, entre lo que
sucede de arte y la misma sociedad”.
“Migajas de un Plato Principal” deja el deseo latente de ver el proceso completo, de sentarse y disfrutar de eso que se insinúa exquisito. Ese plato que viene a mostrar la necesidad de un acto teatral en donde, al decir de Residente:
“todo lo estructuro rompiendo las estructuras. Libre, sin ataduras”.
Los cuerpos niñxs y cuerpos adultxs, entre 7 y 33 años, fueron:
Mayra Nuñez; Victoria Ganci; Paulina Piccolini; Manuela Oyarzo; María Molina; Valentina Sargenti; Matias Lucas Hinca; Alma Ayala; Naiquen Giraudi; Franchesca Uriarte; Santiago Campos; Camila Pereyra.
Toda la escena contó con la asistencia técnica de Martín Leo Pereyra.
Proyecto Rubik mostró la potencia artística que se comienza a materializar en las búsquedas de una nueva generación en las artes escénicas..
FUENTE: Proyecto Rubik.
PRODUCCIÓN: La Mirada.




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