Se reinauguró la muestra de Fernanda Rivera Luque en la Galería de Arte del Museo Marítimo del Presidio en Ushuaia, “Un posible paisaje”.

Al referirse a su obra, Fernanda explicó que: “la intención de ‘Un posible paisaje’ tienen que ver con poner un discurso… una evidencia, más que nada. Por más que uno considere una ciudad con identidad, con diversidad, o lo que fuere, sigue escapándose a las posibilidades de clasificación y sigue siendo indescriptible la ciudad”.

Sobre el porqué de lo indescriptible remarca que: “cada integrante tiene lo propio, y hace a una gran diversidad que, por más que las pongas en una catalogación con pretensiones de clasificación, o pretensiones estructurales, siguen dando y ofreciendo cosas propias, únicas, que abren y cierran en un propio relato”.

Fernanda hace tiempo viene documentando este tipo de casitas con techo a dos aguas, con una puerta y dos ventanas, como la idea de la estructura del habitar del fueguino: “empiezo esta serie hace muchos años con el foro social urbano, me hacen llegar un episodio, a un niño en su escuela, le piden que pinte su casa y pinta un cuadrado negro, y cuando me cuentan ese bolonqui, obviamente un niño que manifiesta un cuadrado negro como su casa, podría ser síntoma de algo totalmente agresivo, y en realidad el niño vivía en una casa que era un cuadrado con lona negra de paredes. Empecé a pensar esto de la estructura, y la estructura básica es esa casita simple, que es como un cuadrado y un triángulo arriba, y que todo fuera plano y maquetizado”.

En esta serie Fernanda dice que: “busqué casitas canadienses que también albergaron  a la fueguinidad, puntualmente en Ushuaia, esa casa móvil que se armaba y que se trasladaba, que tiene esa tipografía. Y bueno, esa tipografía cuadró justamente con una escuela de la que soy fanática, es una escuela alemana, de la mano de los fotógrafos Hilla y Bernd Becher que hablan de la objetividad con relación a lo que era, en su momento, retratar la industrialización de manera global”.

Asimismo remarcó que: “eso es lo que hago, poner esta tipografía en voz, en grito,  puesto en esto de las casas, las identidades y el habitar”.

La muestra de Rivera Luque, pone en diálogo dos series aún inacabadas, la de las casitas y  una serie que también tiene su tiempo y en donde aplica una técnica completamente diferente: “aplico una técnica que me fue muy oportuna para molestar el paisaje, yo no hago paisaje, entonces esa insistencia de que vivo en un lugar rodeado de paisaje, cómo no hago paisaje, dije bueno, voy a hacer paisaje pero molestando esa luz” así que, al tomar esa decisión dice que: “genero efectos de muy baja densidad lumínicas, donde pareciera de noche y tal vez esa noche exterior, a lo mejor era la noche de mi mirada, en un paisaje totalmente iluminado,
cálido y con ciertas características de lo que es la región patagónica, pues no son escenas solamente de Tierra del Fuego”.

Al poner en diálogo un contexto paisajístico con una urbanización posible, Fernanda tiene la impresión de que funcionó: “creo que este juegos de encastre entre series y series es una cuestión potente, los relatos pueden ser diversos, pero la persona que lo narra es la que teje tal vez esos relatos, que en mi caso me salen en fotografía”.

La muestra permanecerá hasta el 21 de diciembre en la Galería de Arte del Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia. La circulación de público está enmarcada en un espacio, en donde el 95%  de visitas son turistas y las devoluciones que le llegan a Fernanda son de personas que: “alucinan con  el habitar fueguino, ven un paisaje iluminado, en el que esperan encontrar la plenitud y el vacío, y se encuentran con ese vacío o con una carga objetual importante en una escena negra. Hay como un contrapunto en relación con el paisaje. Y con las casas obviamente hay una información patrimonial que le es grata, y el lugareño que estuvo chusmeando un poquito se encuentra alucinado, porque le traen recuerdos. Las casas están planteadas de manera frontal ante el observador, entonces es como que te enganchás frente a una cara, cada casa es una cara posible, una cara del hogar de quien la habita y del paisaje que la contiene. Entonces están buenas esas respuestas”.

Fernanda revela que se encuentran ocultos en la galería, dos textos de Ítalo Calvino de ‘Ciudades invisibles’: “dos prosas hermosas… cuando tuve contacto, hace muchos años, con ese libro, sentí que estaba narrando lo que yo miraba por la ventana, en casi todo el libro. Podríamos decir que cualquier habitante que lea ‘Ciudades invisibles’ puede sentir lo mismo y dije bueno es oportuno poner un poco de palabra y de ficción a esa carga testimonial de relevamiento y de señalamiento que tiene gran parte del este trabajo”.

La muestra permanecerá hasta el 21 de diciembre en la Galería de Arte del Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia en el horario de 10:00 a 20:00. Cabe remarcar que los días martes y sábado es libre para los residentes fueguinos.

 

 

FUENTE: Galería de Arte del Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia.

PRODUCCIÓN: La Mirada.


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