14a Edición del Festival Internacional de Ushuaia – Música Clásica

Comienza este fin de semana el esperado Festival Internacional de Ushuaia – Música Clásica. Luego de 3 años de pausa por la pandemia. Las ciudades de Ushuaia y Río Grande comenzaron a recibir, esta semana, músicos que tendrán a su cargo las diversas presentaciones a partir del 17 de marzo y hasta el 26 en Arakur Ushuaia y la Casa de la Cultura de la Municipalida de Río Grande.

Con sus instrumentos en mano, las expectativas de brindar un espectáculo inolvidable y sus propias historias personales estarán frente a un público que está ávido de escucharlos.

La música porta ese encanto sutil que nos pertenece, incluso, antes de llegar a la vida. Según los neurocientíficos, a través de nuestra madre, en su vientre, hemos percibido los sonidos que forman parte de nuestro mundo sonoro interno.

El arte musical, en vivo, nos estremece, nos emociona y nos despierta sensaciones diferentes, muchas de esas escondidas desde aquellos tiempos. Quizá su condición de efímero despierta el vértigo cuando suena el acorde final y es cuando se agita la necesidad, intrínseca al humano, de retener lo que nos hace felices y abrimos la página a un nuevo álbum de recuerdos. Así, el festival, se convierte en imágenes cuyos sonidos aparecerán de otra manera, a través de la radio, de una lista en la plataforma de música, en una película, infinitas formas de asomarse en nuestra memoria activando la fibra interna donde se alojó.

Eso que nos moviliza tiene una historia que descansa en las profundidades del ser y que, cuando se asoma, nos trae rostros, paisajes y otros sonidos que, por su semejanza con lo que escuchamos en el presente, aparecen los nombre de los maestros que nos enseñaron el toc toc con los palitos en jardín, abuela cantando en la cocina, mamá arropandonos en invierno. Para otros, menos favorecidos, serán sonidos lejanos de lo inaccesible, inalcanzable, el talento atrapado en las entrañas.

Así, los que dedican su vida a la profesión relacionada a la música, a través de su formación van moldeando su talento, amasando su creatividad. En estas latitudes para crecer deben partir a ciudades donde hay oferta académica para desarrollar el talento y van abriendo otros caminos, en espiral -esta formación no tiene fin- que les permite crear y agruparse con otros que, a su vez, los inspira, en mutua reciprocidad.

Tierra del Fuego recibe a través de este festival a Guadalupe Ceballos, una pianista que inició sus estudios musicales a los diez años de edad en la ciudad de Ushuaia. Luego de egresar del Centro Polivalente de Arte, en el año 2001 se trasladó a Buenos Aires para continuar con su carrera pianística.

Buenos Aires le permitió egresar del profesorado en piano del Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla y de la Licenciatura en Música (piano) del Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA). Fueron sus maestras Alicia Hardoy, Beatriz Pedrini y Ana Stampalia. Posteriormente se perfeccionó con la Maestra Elsa Carranza (La Plata). El festival nos ofrece estas oportunidades como es la de volver a ver a Guadalupe, sentir orgullo de su crecimiento personal, quedarnos con la emoción de que es una embajadora en escenarios del mundo y la inspiración para nuevos talentos. Por eso titulamos esta nota: cuando el sonido se vuelve eterno.

 

Adquisición de entradas en eventos.arakur.com.

 

 

FUENTE: Festival Internacional de Ushuaia – Música Clásica / Matilde Pombo.


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