Este fin de semana culmina la primera edición del Ciclo de teatro “Mujeres que Arden” El ciclo buscó exponer el trabajo femenino desde las dramaturgias, las poéticas y las estéticas emergentes.
El cierre, se da con el montaje de dos obras de teatro “Las Averiadas” de Corina Amilcar en el Teatro del Hain y Mary Ann Dunne de Carlos Diviesti en la Sala Niní Marshall de la Casa de la Cultura. Asimismo la Profesora Virginia Villarejo coordinará el Taller experimental de trabajo corporal expresivo para la construcción de personajes: “ Los personajes que Habitan en Mí”
Virginia Villarejo, de amplia trayectoria en la técnica de Movimiento Vital Expresivo, se propone realizar una dinámica de entrenamiento corporal y búsqueda de personajes a través de esta técnica y explica que: “el trabajo corporal es fundamental para la actuación, es una manera de descubrir y potenciar recursos expresivos, es un proceso en el que se integran aspectos físicos, mentales y energéticos que se ponen en juego a la hora de componer personajes y entrar a escena”.
En Las averiadas, obra que se presenta en el Hain, Virginia realizó la dirección de actores y comentó que: “utilizamos esta técnica como proceso de investigación y experimentación corporal para la construcción de los personajes de la obra desde la particularidad de cada actor como así también desde el perfil
de cada personaje, cómo se mueve, cómo camina, cómo respira, cómo siente ese personaje. De esta manera surgieron y se enriquecieron en el trabajo con el movimiento, la respiración, la mirada, la voz, el gesto, la actitud, la emoción y la energía”.
Sobre el recurso técnico que brinda este entrenamiento Virginia señaló que: “el trabajo desde el Movimiento Vital Expresivo es una práctica que el actor se apropia y utiliza como recurso de entrenamiento y preparación para la escena, conectar con el personaje y sus compañeros de obra” y agregó que: “posibilita el registro corporal, reconocer la tensión necesaria y la conexión con el cuerpo para
activar la creatividad y la expresividad al momento de actuar. Libera al actor de las presiones, tensiones e interferencias previas al momento de entrar en escena y estar en sus mejores condiciones para desplegar el potencial actoral”.
Virginia remarca que: “el centramiento desde el movimiento, es lo que le permite concentración y la percepción integral tanto de sí mismo como de la energía de su grupo. Observación y conciencia, espontaneidad, creatividad, seguridad y confianza se complementan para estar presente en las acciones que desarrolla cada personaje y no caer en la mecanicidad en cada función, es un entrenamiento para intervenir con conciencia ,lógica y veracidad, para escuchar y responder al compañero”.
En este taller, que dura dos horas, la actividad se desarrolla en una Ronda de Movimiento con música seleccionada para facilitar la expresión, con consignas que orientan la exploración de personajes: “se propone… conectar con la disponibilidad del cuerpo y con la emoción, para que así surja la fuente para investigar y encontrar los recursos para la construcción de personajes y poder sentirlos y vivirlos”.
Además: “tomar conciencia de cada acción como: respirar, caminar, mirar. Y luego incorporar gestos y actitudes para dar vida al personaje” .
Virginia destaca la utilización de técnicas de improvisación: “para que quede habilitada la creatividad y la expresión, con el fin de apropiarse del personaje descubierto y abrir la representación y la posibilidad de mostrarlo. Esto será a partir de un trabajo grupal de construcción de una historia”.
Luego de la búsqueda de investigar las posibilidades que posee el cuerpo como herramienta fundamental de la expresión dramática, Virginia destacó que: “para finalizar se tendrá un momento de reflexión y análisis de lo percibido en el propio hacer y en el hacer grupal”.
FUENTE: Ciclo de Teatro “ Mujeres que Arden”/ Virginia Villarejo.
PRODUCCIÓN: La Mirada.




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