La Biblioteca Popular “Alfonsina Storni”, ubicada en calle Chubut 1843, del barrio Latinoamericano, en Ushuaia, funciona desde el año 1994, desarrollando una tarea comunitaria muy comprometida con el barrio.

A partir del año 2019 comenzó con un proyecto de Biblioteca Verde: “con la idea de convertirse en un referente del barrio, como un núcleo verde que esté asociado con la sostenibilidad y sustentabilidad ambiental” explica la Licenciada Nélida Pal, una de las referentes de la institución.

A través del proyecto se intenta crear un espacio que sea amigable con el ambiente, mediante la recolección de aguas, paneles solares y todo lo que tiene que ver con las huertas: “en marzo del 2020 empezamos ya con la construcción de un micro túnel y después empezó la pandemia. En el 2019 ya habíamos plantado los primeros ajos, así que en el 2020 vinimos a cosechar los primeros ajos de la biblioteca en plena pandemia, esos mismos ajos los dejamos secar y los plantamos y son la producción que vamos a cosechar este año”.

Todo este trabajo de “Biblioteca Verde” se viene llevando a cabo en asociación con un grupo de huertas agroecológicas, y con USíN, el colectivo por la soberanía alimentaria y la salud de los colectivos y la salud de los territorios de Tierra del Fuego.

“Estos colectivos están conformados por personas que ya venían trabajando sobre un proyecto similar de tratar de producir los propios alimentos acá en Tierra del Fuego, ya que consideramos que es posible porque en la década del 50´ había huertas familiares en toda la ciudad”.

Este trabajo “es una articulación entre la institución, que es la biblioteca y otros colectivos y grupos que están vinculados con huertas produciendo alimentos en sus hogares e incluso con productores de Río Grande y también productores y huerteros de años de aquí en la ciudad”.

Este tipo de asociaciones permite la conjugación de saberes que se dan en el grupo y esa transmisión de información es fundamental para el desarrollo de una soberanía alimentaria acá en Tierra del Fuego, Nélida comenta que: “de eso se trata, todo lo que es saberes y aprender de los que hace años producen alimentos acá, cómo la hacen y cómo lo desarrollan”.

También se tiene la necesidad de generar semillas adaptadas a nuestro clima, semillas fueguinas y generar un banco de semillas para la biblioteca: “este modelo agroecológico viene a suplantar lo que es el modo de producción industrial, que ha dañado el medio ambiente, opuesto a lo que propone la agroecolología: que el suelo es un organismo vivo, es un sistema en sí y hay que cuidarlo y alimentarlo. Por eso es innecesario el uso de agroquímicos, sino que, con todo abono biológico y natural se puede producir”.

Durante el 2019 se realizaron varios talleres presenciales abordando estas temáticas. En el 2020 las capacitaciones se realizaron en forma virtual y también varios conversatorios, destacando el de Miryam Gorban que es la matriarca de la soberanía alimentaria: “también se desarrollaron talleres sobre compostaje que es la gestión de los residuos y lo que se puede reducir, además esos residuos orgánicos pueden generar compost que es tan necesario para el trabajo de la tierra y de la huerta. Por un lado, reducimos el impacto y a la vez generamos nutrientes para nuestros suelos que a veces son muy pobres”.

 “El objetivo es hacer una huerta con fines educativos y que sea comunitaria y colaborativa, nos turnamos para venir a trabajar acá. El vecino o vecina que se quiera sumar, se suma cuidando el protocolo, obviamente usando barbijo y conservando la distancia. Siempre estamos afuera, plantando y una vez que están los recursos los cosechamos y lo que se cosecha se reparte entre todas las familias o los interesados o interesadas que vienen a trabajar”.

Además, en la Biblioteca hay una compostera comunitaria: “Los vecinos dejan los residuos en bolsitas y nosotros vamos agregándolos a la compostera poniendo lo húmedo y lo seco”.

¿Qué se puede compostar?  restos de frutas y verduras, saquitos de té y café, papel sin plastificar y sin tinta, cartón picado, hojas de resto de poda, césped deshidratado, pelo y pluma.

No se puede poner en una compostera lo derivado de animales, como carnes y huesos, los lácteos, el vidrio, el plástico, las baterías, restos de construcción, colillas de cigarrillos medicamentos, pañales, y restos de comida cocinada.

La biblioteca tiene como objetivo primordial la promoción del libro y la lectura con temas vinculados a todo lo que es la soberanía alimentaria, eco feminismo, agroecología, alimentación consciente: “ y todo lo que está vinculado a los saberes de Tierra del Fuego, con conocimientos ancestrales, recursos del bosque, que también hacemos soberanía ahí, frutos y hongos del bosque vinculados a talleres que se pueden dictar en la biblioteca, como un taller de cocina o taller de reciclado que tiene que ver con la gestión de residuos, está todo relacionado y unido”.

Las reuniones de la huerta en la biblioteca se realizan generalmente los sábados de 10:00 a 18:00 atentos a las inclemencias del tiempo. Quienes quieran trabajar en la producción de alimentos agroecológicos, sanos, seguros, soberanos y aprender más sobre las temáticas vinculadas a la soberanía alimentaria y la agroecología se puede comunicar al celular: +54 9 2901 55-4225.

 

FUENTE: Biblioteca Popular “Alfonsina Storni”

 


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