Conocé algunos de los puntos centrales de la vida de uno de los músicos argentinos más importantes de todos los tiempos.

El 11 de marzo se cumplen cien años del nacimiento de Astor Piazzolla, el compositor argentino que cruzó los límites de los géneros musicales. Para homenajearlo, el Centro Cultural Kirchner y la Fundación Astor Piazzolla inauguran una serie de actividades que se desarrollarán durante todo el 2021: exposiciones, conciertos presenciales, lanzamiento de una plataforma y proyectos especiales. El Instituto Nacional de la Música (INAMU) se suma a los homenajes con una emisión especial del programa Unísono en la TV Pública.

Un 11 de marzo de 1921 nacía en la ciudad de Mar del Plata, Astor Piazzolla, el multifacético y mundialmente reconocido bandoneonista, director, compositor, arreglador y uno de los músicos argentinos más importantes de todos los tiempos.

“Nací en Mar del Plata, me crié en Nueva York, encontré mi camino en París, pero cada vez que subo a un escenario la gente sabe que voy a tocar música de Buenos Aires”, contaba Astor Piazzolla.

Astor en Mar del Plata (1925).

Hijo de Vicente “Nonino” Piazzolla y Asunta Manetti , recibió el nombre de Astor -que, premonitoriamente, en latín significa “astro”-.  En 1925 su familia se radicó en Nueva York y allí vivió hasta sus quince años. Su padre le regaló su primer bandoneón y comenzó a estudiar con Andrés D’Aquila.


Astor y su bandoneón en Nueva York (1933).


Carlos Gardel y el debut de Astor en cine

En diciembre de 1933, Carlos Gardel viajó a Nueva York para firmar un contrato para cuatro películas. El padre de Astor talló en madera la figura de un gaucho y le encomendó al niño la misión de llevársela de regalo. Astor logró ingresar al hotel donde se hospedaba Gardel y entregarle el regalo. A partir de allí se convirtió en guía para que Gardel conociera la ciudad y comenzaron una gran amistad.

Gardel le propuso a Astor interpretar a un canillita en la película El día que me quieras (1935). Terminada la filmación los argentinos organizaron una fiesta y Gardel le pidió a Piazzolla que lo acompañara en la interpretación de “Arrabal amargo”. Fue su primera presentación en vivo y marcaría su destino.


Astor Piazzolla y su debut con Carlos Gardel en El día que me quieras.

Sus primeros pasos en Buenos Aires

En 1936 regresó al país e integró varias orquestas, entre ellas, la de Aníbal Troilo. De esta manera, fue creciendo su veta compositiva y obras como “Para lucirse”, “Contratiempo” y “Triunfal” pasaron a integrar el repertorio de grandes orquestas. En 1953, su obra “Buenos Aires” (tres movimientos sinfónicos) ganó el primer premio en el concurso Fabien Sevitzky y generó un intenso debate entre el público por la incorporación del bandoneón a la formación orquestal.

París, su inspiración  

Becado por el Conservatorio de París, en 1954 se radicó en Francia para estudiar música. Allí la compositora y pedagoga Nadia Boulanger, lo persuade de no dejar el bandoneón y el tango. Astor grabó dieciséis temas acompañado por la Orquesta de la Ópera de París. Así nació, entre otros, el tango “Nonino” (antecedente de “Adiós Nonino”) y otras piezas como “Marrón y azul” y “Chau París”.


Astor Piazzolla con Nadia Boulanger.

Los géneros que influenciaron su música

En las obras de Piazzolla se fusionan el tango, el jazz y la música clásica contemporánea, con influencias de Bach, Béla Bartók e Igor Stravinsky así como de los ambientes en los que se movió. Le gustaba mucho el jazz y sabía mucho del género. Su música marca una síntesis del tango y lo contemporáneo.

Sus emblemáticas composiciones

La operita “María de Buenos Aires” (1968) fue fruto de su sociedad creativa con Horacio Ferrer, con quien compuso, entre muchos temas, “Balada para mi muerte”, “La bicicleta blanca” y “Chiquilín de Bachín”. La pieza más popular del binomio fue “Balada para un loco”, con la voz de Amelita Baltar. Desde Italia daría a conocer obras como “Libertango”.

Album María de Buenos Aires (1968).

La historia de «Adiós Nonino»

“En ese momento no sé qué me pasó, pero me sentí rodeado de ángeles y lloré. Creo que es el tema más lindo que escribí en mi vida”, contaba Piazzolla.

En octubre de 1959 muere su padre Vicente «Nonino» Piazzolla, lo cual lo marcó profundamente y motivó su gran composición “Adiós Nonino”. Recibió la noticia estando de gira por Centroamérica y rehizo  “Nonino”, que había compuesto en París, manteniendo su parte lírica y agregando la letanía de su lamento. Dieciséis compases reflejaron el sentimiento de un hijo hacia la muerte de su padre.


Álbum Adiós Nonino.

El tango de Piazzolla frente al tango tradicional 

“Mi sueño es imponer mi música, la música de mi país, en todo el mundo”

Puede decirse que Piazzolla rompió el paradigma del tango tradicional y eso lo llevó a un enfrentamiento con los tradicionalistas. Con su música llegó a un nuevo público, era un músico universal. En nuestro país su estilo fue un importante influencia para los nuevos compositores de tango.

Su gran legado

En agosto de 1990, mientras se encontraba en la ciudad de París, sufrió una trombosis cerebral que le trajo consecuencias durante dos años hasta causarle la muerte el 4 de julio de 1992. Astor murió en Buenos Aires a los 71 años, dejando un poderoso legado de más de mil temas, bandas de sonido para cuarenta películas y una influencia musical eterna.

Fotos: gentileza Centro Cultural Kirchner / Fundación Astor Piazzolla
FUENTE: Ministerio de Cultura de la Nación.


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