La muestra de los artistas visuales fueguinos se inauguró el sábado 27 de septiembre en la Secretaría de Cultura Provincial, Gob. Deloqui 1465 y permanecerá hasta el 31 de octubre inclusive.

Diego Buey, presentó sus pinturas basadas en el estudio de cuerpos femeninos trabajando con modelos vivos, y nos sumerge en lo onírico y emocional, explorando la esencia del ser.

En la inauguración, Diego comentó que trabaja con modelos vivos hace mucho tiempo: “prácticamente 19 años. Al año de que había terminado la colimba. Lo que pasa es que ese era otro tipo de laburo que apuntaba más a una cuestión de estudio, no tanto de trabajar con las imágenes o con las modelos que yo tenía en ese momento para representar lo que quería hacer”. Además aclaró que no hay un retorno a aquellas búsquedas sino: “lo que hice ahora fue justamente mixturar un poco, definitivamente empezar a volcarme más a mi faceta como artista plástico, que acá poco conocía, y utilizar el trabajo que venía haciendo con las modelo que ya lo tenía hiper estudiado,  y tenía un buen banco de imágenes”. Sobre lo logrado agregó: “busqué que cada uno de los cuadros tenga algo que representa una situación, una expresión, un sentimiento, algo característico que fui armando en composición, trabajo que yo ya venía haciendo y pensando con las modelos”. Diego resaltó que se siente bien y “en tránsito” ya que se lanzó a mostrar su parte más plástica: “en tránsito porque tengo un montón por donde incursionar”.  Asimismo sobre su trazo manifiesto en sus piezas en donde partes de los cuerpos están insinuados, sin un acabado completo expresó que: “eso puede llamarse mi estilo, no me gusta el acabado fino, el manierismo en la obra, no me gusta el detalle preciso en mi trabajo”.

En parte del texto de sala Diego manifiesta que: “Estas obras exploran una noción del Alma como esencia mutable y, a la vez, inseparable del ser.  Aunque las modelos son las mismas que en trabajos anteriores, aquí respiran un espíritu distinto: técnicas, colores y formas se sumergen en lo onírico y lo surreal para relevar soledad, dolor y expresión como rostros de una misma entidad. El Alma se presenta, así como algo intangible y, sin embargo, con peso propio, capaz de transformar la materia y la mirada”.

Rodrigo Crespo, a través de su obra invita a reflexionar sobre el presente desde una mirada crítica y expresiva.

El artista manifestó que después de meses de trabajo: “me costó arrancar… hasta que eligí el estilo, como iba a hacer las obras. Cuando decidí usar un formato irregular, ahí se me despejó la mente ya que es un formato que me gusta trabajar”. Rodrigo, en muchos murales trabajo codo a codo con el querido y reconocido Cany Soto, en estos nuevos trabajos presentados en la Secretaría de Cultura, se ve un registro de estilo similar al que aplicaban con Cany: “cuando trabajamos con el Cany, si bien cada uno tenía su estilo, también se aprende a fusionar porque tampoco se tenía que notar que eran estilos tan diferentes. Tal vez la relación que se puede hacer es porque vienen desde la caricatura, un poco la expresión… no son personajes evidentemente copiados de ninguna foto, sino que son inventados y exagerados. Eso se veía mucho en el dibujo del Cany que venía como de la onda gráfica”. Al manifestar sus sensaciones por lo logrado dijo que: “me parece que quedó bien armada, pese a que los estilos que quedaron son muy diferentes. Finalmente me parece que es refrescante venir con una muestra como la mía que a nivel discursivo está un poquito cargada, y la de Diego como más interna, más del ser, del alma. Me parece que quedó equilibrada. Inclusive entre colores, yo estoy utilizando el rojo como color que unifica la obra y Diego tiene una obra con colores  fríos, hasta pareciera que lo hicimos a propósito”.

Rodrigo dice que “no se me da el escribir”, por lo cual el escritor Luis Comis expresó en un Texto de Sala que vale leerlo completo, pero que en su fragmento inicial dice: “Cuando el arte despliega sus alas el Mundo se expande más allá de los extremos conocidos, más allá de la lógica de los cuatro puntos cardinales, de la cartografía y todo se vuelve un gran pulmón, que nos salva, nos contiene, nos respira, nos revela todo, como una inmensa luz que penetra hasta las profundidades en sombras del ser, pero las sombras también son un continente que auspicia la creación, que hasta el momento antes que el arte despliegue sus alas, el Mundo estaba en reposo, tenso, atento, vivo; porque la acción en sí misma estaba anticipada en el artista que abre sus manos o la cierra, como pulsión viva, como supervivencia del estar y ser…”.

 

 

FUENTE: Muestra “Tiempos Difíciles” y “Alma”.

PRODUCCIÓN: La Mirada.


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