Faustini Chinchela se define como payaso, es un artista callejero que desde que llegó a Ushuaia, después de la pandemia, es uno de los fuertes militantes del arte callejero en Ushuaia.

En una ciudad en donde el frío, la lluvia, la nieve y el viento conforman el ambiente de lo cotidiano, músicos, malabaristas, payasos han creado un circuito que va desde los semáforos, al Paseo de las Rosas y las plazas, pasando por el paseo de los artesanos y algunas esquinas de la San Martín.

Convocados por sus oficios y tal vez agotados por el esfuerzo en solitario, cinco artistas callejeros decidieron unirse y crear la “Primera Compañía Autogestiva Fueguina Conurbanense” tres fueguinos y dos bonaerenses.

A ellos se les ocurrió montar un espectáculo de Circo sobre aquella vieja idea de un personaje que tiene dotes y sueña con entrar al circo, pero que por el momento sólo barre.

Faustini Chinchela, el único que tiene la palabra en el espectáculo, verborrágico, es el Presentador y habla por todos.

El Penwin, aporta sus malabares y aunque los chicos le gritén: “¡Hablá! Él, mudito, mudito va llevando adelante el número de malabares con clavas que se va complejizando a medida que aumenta la cantidad de elementos.

En este circo con estructura de Varieté, Magdu aparece a jugar con  los Hula hula y Luciernaga del Aire realiza Acrobacias en Tela.

Ivancillo, asume el rol del aspirante al circo, pero desde que uno llega a la sala, él sólo está concentrado en barrer, y una vez que empezó el espectáculo cumple con el rol de asistente de escena llevando y trayendo utilería. Chinchella dice que no habla porque es Rumano, pero a la hora de tener la oportunidad de mostrar sus dotes, Ivancillo no duda en desplegar sus acrobacias. Los artistas son acompañados por Soka en la asistencia técnica del sonido y por Memé en la logística del espectáculo.

Con un formato abierto a la familia la “Primera Compañía Autogestiva Fueguina Conurbanense” presentó “Empatía” en la sala Niní Marshall de la Casa de la Cultura. Un espectáculo que busca construir un espacio de difusión de las artes circenses callejeras y de algún modo concientizar al público que el artista callejero no está mendigando, sino qué ese es su trabajo, su medio de vida. El semáforo, la plaza, las esquinas del centro son sus oficinas.

El domingo, la Niní se vistió de circo y las familias disfrutaron de la calidad de los artistas locales.

Durante todo el espectáculo Chinchela remarcó que su búsqueda “no es competir sino compartir” y asimismo agradeció: “a las familias de las y los artistas del Circo del Fuego por acompañar en estos momentos tan importante para ellos”.

 

FUENTE: Primera Compañía Autogestiva Fueguina Conurbanense.

PRODUCCIÓN: La Mirada.


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