En el proyecto Migajas de un Plato Principal Volumen I, Camila Pereyra y Santiago Campos, volcaron todo lo investigado por sus alumnos en las clases de movimiento, unificándolo a las secuencias coreográficas propuestas, buscándole una lógica, buscándole un sentido, un cuerpo a eso que querían decir.
El trabajo continuó y Migajas tuvo su Segundo Volumen: “ fue una experiencia muy linda tener tanta gente en escena era un total de 32 intérpretes desde los 3 hasta 33 años”, contó Santiago y manifestó que: “me llevé una gran sorpresa por los chicos, yo
estoy muy contento de ellos y con ellos. Con ellos porque son un grupo muy lindo, son un grupo que se animan a ingresar a un conflicto y resolver ese conflicto”
Además, explicó lo que piensan de la disciplina y el por qué sienten que lograron ser un grupo: “porque se ayudan un montón, son muy serviciales, nos dieron una mano gigante desde las más grandes hasta las más chiquitas, ordenando todo, eso dice mucho de lo que es, de adónde apuntamos con nuestro grupo, adónde queremos ir, un
lugar que abrace, un lugar que acompañe, un lugar que cambie esas metodologías antiguas donde la disciplina se confunde con violencia o la disciplina se confunde con palabras fuertes”.
“Para nosotros hay disciplina, pero la disciplina es distinta, la disciplina es compromiso, la disciplina es estudiar, la disciplina es entrenar, pero con cariño, con amor, acompañando, preguntando, dialogando, y sobre todo disfrutando”.
Santiago, expresó que con Camila, su codirectora, al evaluar Migajas Volumen I y Volumen II: “se ve un gran cambio y no por el hecho de pertenecer a este grupo sino por los comentarios que han llegado de la gente que fue a ver, que básicamente se resumieron en – de dónde salieron estos chicos- claro que la gente no los conocen, pero yo les puedo asegurar que sí los conocen, que ya lo vieron, ya los vieron en escena a bastante gente de la que estuvo, salvo algunos más chiquitos, u otros que era la segunda vez que estaban, pero la gran mayoría sí
estuvieron antes en escena, la diferencia es que siempre los vieron danzar y esta vez los vieron moverse porque se subieron con una carga humana a escena que pocos se atreven a realizar”.
Santiago destacó de los bailarines que en esta segunda oportunidad: “su artista pegó un gran salto… se vieron muchísimas más cosas, una búsqueda hermosa desde su persona, se vio una dirección de adónde van, desde dónde están moviendo, como siempre digo ‘danza’ hace mucha gente, pero ‘mover’ lo hacen pocos. Yo creo que le dieron un rafagazo de información a la gente”.
Sobre el rendimiento de ese grupo que presentó Migajas Volumen II Santiago explicó que: “no están ni cerca del máximo, hay muchísimo para trabajar, muchísimo para seguir compartiendo y obviamente que nosotros los alentamos a que tengan una búsqueda individual de lo que quieren ser, de cómo se quieren visualizar, es un constante mensaje de visualícense como quieren moverse que nosotros también le decimos sin expoliarles nada, es difícil, es ardua, es cansadora, y sobre todo frustrante, pero es hermosa, por eso nos dedicamos a esto, por este bucle hermoso que nos metemos nosotros mismos con que no sale, no sale, no sale, no sale, no sale más, y en
vez de retirarnos seguimos trabajando… seguimos trabajando, vemos otros caminos, otras miradas”.
Para finalizar, Santiago resumió que: “esa noche, para nosotros fue un espectáculo increíble, y no por la incredibilidad sino por el hecho de poder subir a escena a mucha gente y que muestren su suceder porque no nos olvidemos que los artistas no solamente muestran cosas sino que le suceden y por consecuencia necesita gente que los escucha y la respuesta de la gente fue muy buena, fue más gente que la primera vez, así que con eso estamos muy contentos, la gente está más acostumbrada a ir a ver movimiento”.
“Migajas de un plato principal Volumen II” brindó la posibilidad de ver gente pasándola bien, sin pesares por subirse a escena, sin juzgarse si lo estaba haciendo bien o lo estaba haciendo mal, sino simplemente abandonadas al acontecer moviendo ideas.
Cabe señalar que el elenco principal que subió a escena en la Niní Marshall estuvo compuesto por: María Molina; Valentina Sargenti; Paulina Piccolini; Naiquen Giraudi; Alma Ayala; Franchesca Uriarte; Victoria Ganci; Mayra Nuñez; Manuela Oyarzo; Renata Barrera y la participación especial del Grupo inicial y del Grupo infantil juvenil, un hermoso grupo de niñas, adolescentes y mujeres en escena.
FUENTE: Proyecto Rubik.




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