Tenaz, persistente… son algunas de las cualidades de un gestor, ya que su principal función es que las cosas sucedan. Quien transita los caminos de la gestión debe mantenerse firme, inamovible en su actitud, aunque se le den razones en contra o se le intente convencer para que abandone y haga otra cosa. Santiago Campos y Camila Pereyra están en ese camino, en el último tramo de Rubik, un proyecto soñado para promover y difundir el arte del movimiento en toda Tierra del Fuego.

Ellos acaban de finalizar con el seminario de Gabriel Contreras y comentaron que: “el paso de Gabi por Proyecto Rubik ha sido realmente muy fructífero, es super valioso el tiempo que él le dedicó a cada artista para que pueda sumergirse en lo que él estaba exponiendo con cuerpo y voz”  y además agregaron: “en las clases, él inundó el espacio de una energía hermosa que hizo que el trabajo de cada día sea aún más grato”.

Sobre la participación de los intérpretes explicó que: “la respuesta de les que asistieron al seminario fue realmente positiva y eso nos deja tranquiles. La asistencia a las clases cuando no se trata de un evento organizado por un estudio de danza en particular es algo que nos está costando mucho en la provincia, pero creo que en cada seminario hemos visto una pequeña mejora, muy de a poco pero avanza, vimos caras nuevas y eso fue super interesante y a la vez enriquecedor”.

Gabriel Contreras es maestro del Taller de Danza Contemporánea y del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, es emergente del Taller del San Martín, se forma posteriormente en Alvin Ailey American Dance Center y Martha Graham School of Contemporary Dance. En Nueva York integró las compañías Nai-Ni Chen Dance Company y Jennifer Muller The Works. Como Coreógrafo ha presentado sus creaciones de manera independiente y realizado varias obras para distintas compañías independientes de la Ciudad de Buenos Aires. Es el coreógrafo de la obra «El Porvenir » dirigida por Eleonora Comelli y realizada en 2019 y 2021 por el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. En el 2022 recibe diploma de honor del
Consejo Argentino de la Danza por su labor docente. Actualmente es director del programa 3 M Contemporáneo de “El Club de Danza” en la ciudad de Buenos Aires.

A su llegada a Ushuaia, Gabriel se encontró con un grupo heterogéneo: “un grupo con distintas formaciones, distintos intereses”, comentó entusiasmado, e intentó explicar cómo llevó la tarea adelante: “y es como que, de alguna manera, busco
enmarcar el contenido, porque es muy amplio…es mucho tiempo de recorrido mío, de distintas vertiente, y de distintos contenidos. Entonces en algún momento y de alguna forma tuve que intentar resumir algo que englobe con el grupo que recibe la información”.

Asimismo detalló como se fue dando el proceso: “el primer día, siempre la
propuesta es holística, algo que haga bien, algo corporal, como que parto de lo corporal puntualmente. Parto de la idea de conectar la mente y el cuerpo, en cierta medida, a través de los ejercicios
tiene un lado puramente desde el movimiento, en función de algo, que es esta idea: La energía se recicla”.

“La energía se recicla” dice Gabriel y sostiene la mirada como que en esa frase está concentrado el germen de lo que vino a contagiar: “es algo sumamente simplista, por decirlo de alguna manera, pero es como un punto de partida para mí. Y cuánto se puede construir con eso, con esa simple idea”.

“El cuerpo necesita descargar y luego retomar, energizar, reencontrarse con el mover. Y poner el cuerpo en función de eso es como buscar muchas estrategias
para encontrar cómo la energía es más clara, más limpia y circula mejor, y es a partir de organizar el cuerpo, organizar las partes entre sí, como que ahí hay una cuestión bastante más anatómica desde donde yo parto a trabajar, pero tiene que ver mucho con la idea de un sistema energético a través del movimiento de manera fluida circular”.

Básicamente para Gabriel hay una idea de conectar el cuerpo, conectar la mente y el cuerpo, hacer una comunión: “eso es lo primero, desde donde parto, siento que es algo muy global y que ese contenido puede enmarcar, englobar a las distintas personas que llegan a este proyecto Rubik”.

Para Gabriel, se tornó interesante  el trabajo que desarrolló en Rubik, la posibilidad de trabajar con una chica de once años y el mismo contenido atravesarlo con personas más adultas o con personas más experimentadas, o también con personas adultas que recién se suman a la búsqueda del movimiento: “siento, que en general, lo que sucede, más allá si la gente va a dedicarse o no al teatro, si vienen a hacer teatro porque quieren subir a la escena, y en la danza es igual. Es como que muchas personas  quieren sentir, quieren reconocerse, quieren habitarse. Me parece que esa es un poco mi misión… lograr encausar, dar herramientas, y acompañar este proceso de poder sentir, de poder encausar, de poder descubrir lo que sea, la persona que sea”.

Sobre la estrategia para expandir el alcance del proyecto Rubik, Gabriel explica que: “propuse venir a dar una clase, en cierta medida más inicial, no partir de pensar que voy a trabajar con gente que ya baila, entonces yo ya sé que tiene resuelto ciertos códigos de la danza académica y yo puedo ir a hondar puramente en esto que abunda… el tecnicismo o el movimiento para afuera, hacia el afuera, el proyectar, el hacer
pasos y creo que fue una buena decisión buscar esta estrategia”.

La propuesta de movimientos simples no deja de ser profunda: “porque puede ser inicial pero super complejo. En mi caso puntual yo lo trabajé, lo tuve que trabajar porque cuando me encontré con este contenido puntual, que hoy estoy compartiendo, venía de ya moverme mucho pero moviéndome desde el afuera. Estar en la imagen, en la corteza y poco en la sensación o poco en sentir… qué me
está pasando cuando hago esto. Era el cuerpo en función del hacer y tuve que aprender a sentir, a abrir el campo de la percepción y estar en el lugar, no solo del que hace sino del que visualiza, la visualización me parece que es una herramienta super enriquecedora para el estudio del movimiento  y para la escena. Visualizarse, como quiere verse en muchos aspectos, como ir construyendo a partir de la imagen, y eso es algo central en el trabajo de Muller approach, que es lo que yo comparto”.

Gabriel descubre la técnica Muller viviendo en Estados Unidos: “yo entré a esa compañía a los 20 y me llevó a escena, fue mi primera experiencia y cuando llegué ahí fue como volver a empezar, yo venía como mucho bailarín o artista, venía agotado de hacer lo mismo y buscando un cambio, buscando hacer otra cosa, buscando un poco desafiarme a mí mismo, fui a audicionar y bueno… sucedió y llegué en el momento y en el lugar indicado pero tuve que trabajar mucho, tuve que investigar tuve que reeducarme”.

En esta capacitación informal que lleva adelante todo el equipo Rubik, no sólo en las horas de entrenamiento, sino en cada momento compartido, Gabriel recurre a diferentes procedimientos, uno de ellos es la visualización de videos y comentó que: “le mostraba a los chicos un video de las misma Sheniffer bailando en los ochenta, y ver ese despojo del que yo hablo del cuerpo libre o humanista en función de que aparezca un lugar súper innato y súper genuino, que no nos dejemos dominar por el cuerpo o por el paso. El cuerpo en movimiento en función de la transmisión. El cuerpo organizado, se organiza, pero como hay algo del despojo que sucede y es muy visual, cuando sucede se ve. Lo podes ver en Emma (una de las niñas que cursaba el seminario) lo podes ver en una nena o lo podes ver en un adulto también, se puede ver en tu cuerpo, se puede observar, hay un dejo y eso es la confianza… creo. Hay algo ahí del soltar… soltar es una palabra súper compleja, no es fácil soltar, no es fácil soltar, dejar atrás cosas. En la vida no es fácil soltar, así que en la danza obviamente también, ya que está conectada la
vida y la danza. Para muchos de nosotros es todo un solo momento».

Sobre su llegada al fin del mundo y la experiencia del seminario resaltaba que: “estoy muy agradecido de pasar esta experiencia, y Ushuaia, puntualmente tiene algo que te baja a otro lado, se siente espiritual, se siente un lugar espiritual acá, yo lo siento. Hoy fui a caminar al bosque y sentí un viaje. Caminar, subir el cerro, meterme en el bosque salir de la ciudad, tener esa posibilidad de caminar diez cuadras y estar envuelto en otro lugar. Yo me conecto mucho con los ancestros en general, a veces les hablo, acá se siente, hay algo que queda, estarán los selk´nam, los espíritus, acá se siente mucho. Es un espacio muy especial, hay algo de la paz, cuando uno viene de una ciudad, una urbanización más grande  y te encontrás con
la inmensidad y a la vez el vacío, la simpleza y creo que el espacio también forma parte del proyecto, sucede acá por algo, en este lugar”.

Sobre las cualidades que le dan  potencia al proyecto Rubik, Gabriel señalaba que: “también hay algo de la identidad del lugar que uno habita que lo tiene que acompañar con lo que propone, no necesariamente porque tenga que hacer una obra puntualmente sobre el lugar, regionalista, pero si hay una identidad puntual del ser de acá, del ser fueguino, esto ancestral existe, sucede y quizás muchas veces uno lo desconoce pero lo puede percibir”.

“El campo de la percepción es un lugar donde la danza entra mucho, funciona, siento que nosotros, a mí me pasa, hay cosas que no podemos explicar nosotros los movedores, los artistas escénicos del movimiento, las podemos explicar con nuestro cuerpo, con nuestro elemento, ahí es donde las dejamos reflejar. La danza tiene eso de lindo a veces no hay explicación, es un poco surrealista lo que uno cuenta a través del movimiento, pero es uno, hay algo de uno, hay mucho de uno. En mi caso está atravesado por las experiencias que me tocó vivir por las culturas que me tocó conocer”.

Gabriel valora en los integrantes del proyecto lo innato, lo nuevo, la búsqueda de su identidad y de ese artista fueguino, del artista de acá, y él, por experiencia propia, sabe que es un camino que hay que recorrer y lo bueno es que tienen espacio y tienen el interés y tienen la apertura como para que suceda: “nosotros venimos de Buenos Aires, pero yo por ejemplo soy Marplatense, pero mi padre y mi madre son de Corrientes y si sigo ahondando mi familia viene de otra tribu, de otro lado mi bisabuelo era guaycurú y mi otro bisabuelo era vasco, todos venimos de este linaje. La danza también me trae de la danza americana, porque fue donde yo viajé y pude estudiar y es lo que traigo, pero atravesé en Estados Unidos trabajar con una coreógrafa asiática, taiwanesa, entonces transculturé todo el tiempo, estuve haciendo ese cruce cultural. Ahí aparecen muchas cosas genuinas uno es un todo. Y ellos también están buscando su identidad, un poco inspirados en nuestras experiencias, porque para mí ellos tienen que encontrase a sí mismos a través de estas herramientas que proponemos cada uno de los docentes que estuvimos viniendo, pero son herramientas, la búsqueda continúa, la búsqueda propia continúa, lo lindo que es un camino que uno puede recorrer mucho tiempo”.

Para Gabriel el entrenamiento de un artista se focaliza en: “las acciones humanas, como yo digo, como el respirar, el descargar, expandir, el extender el cuerpo, el lado sensorial, estar en la piel, estar en la mirada, estar en la estructura y conectarnos,… cuerpo y mente”

Como cierre Camila y Santiago manifestaron que: “personalmente creemos y sentimos que la venida de Gabi fue un enorme SI, nos dio una guía confiable y fuerte. Nos quedamos sobre todo con las charlas entre paseos y cafés, cuando nos contaba sus experiencias y saberes recaudados a lo largo de su carrera. Agradecemos muchísimo que haya venido hasta aquí, y que haya confiado en nosotres. Esperamos seguir creciendo con proyecto Rubik a la par de nuestro ser artista, para seguir descentralizando la danza contemporánea en nuestro país, abriendo posibilidades a les jóvenes de la provincia y además visibilizando este movimiento”.

Proyecto Rubik continúa, próximamente llegará a Ushuaia el artista Federico Fontán, quien compartirá su trabajo de improvisación.

 

FUENTE: Proyecto Rubik.

PRODUCCIÓN: La Mirada.

 

 

 

 

 


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