El ministro Tristán Bauer se reunió con los responsables de los espacios culturales independientes de todo el país, quienes recibieron la ayuda económica del programa, durante la primera convocatoria.
El ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer, mantuvo a lo largo de ocho semanas encuentros diarios con beneficiarios de todo el país, de la primera convocatoria del Fondo Desarrollar. De esta iniciativa de intercambio de experiencias y reflexiones participaron también la secretaria de Desarrollo Cultural, Lucrecia Cardoso, y el director nacional de Industrias Culturales, Luis Sanjurjo.
La serie de rondas, que comenzó por la región de NOA para terminar en la Ciudad de Buenos Aires, fue trazando, encuentro a encuentro, un recorrido geográfico y emotivo por las distintas realidades de quienes trabajan promoviendo la cultura independiente. Con una participación total de más de 280 espacios, este ciclo fue configurándose como un diálogo con la cartografía viva de la diversidad cultural de la Argentina.
Como una síntesis del espíritu y el sentido de estos encuentros, el ministro Tristán Bauer abrió con una cita de Atahualpa Yupanqui: «No se puede amar aquello que no se conoce». De esta manera, remarcó que “conocernos y reconocernos” entre los distintos actores de la cultura es un punto de partida necesario para un camino colectivo de reconstrucción, en el escenario futuro de pospandemia. Valoró el contacto y el intercambio como los medios para conformar una trama de trabajo en comunidad, que permita la construcción de una cultura de la solidaridad y de la diversidad: las principales banderas de su gestión. Por otra parte, reafirmó su compromiso con lo federal al momento de pensar en las políticas culturales:
«No concebimos la cultura como un centro monolítico, sino como un espacio de red donde no hay grandes ni pequeños».
Al repasar las distintas acciones para el sector llevadas adelante por el Ministerio de Cultura de la Nación, en el marco de la crisis sanitaria, Bauer expresó que toda la ayuda pública tuvo como fin «mantener encendida la llama de nuestra cultura».

La secretaria Lucrecia Cardoso recordó que el Fondo Desarrollar, que nació como una respuesta para hacer frente a la situación de emergencia, fue lo que permitió detectar un espacio vacante dentro de la políticas previas para las industrias culturales: el circuito cultural independiente de todo el país:
«En estos espacios es donde las industrias culturales dan sus primeros pasos, en contacto con la territorialidad y la comunidad».
Además, destacó el trabajo de articulación interinstitucional, interjurisdiccional e intersectorial llevado adelante en los últimos meses, que permitieron importantes avances organizativos para afrontar desde la producción y el trabajo cultural las etapas venideras:
«El cuidado es colectivo, la salida es productiva y la puesta en marcha es entre todos juntos».
El director nacional de Industrias Culturales, Luis “Chino” Sanjurjo, puso de relieve la importancia de conocer a quienes realizan los espacios culturales independientes de nuestro país. En este sentido, agradeció su resistencia en momentos de tanta adversidad y su vocación por seguir trabajando en garantizar, para todos, el derecho de acceso a la cultura:
«Nuestros espacios independientes son los hilos de una gran trama cultural y un actor fundamental de la economía de la cultura».
Por parte de los beneficiarios, los testimonios tuvieron un denominador común: aparte de agradecer la ayuda económica que les permitió sostener sus espacios en medio de la crisis, todos destacaron la importancia de sentirse acompañados por un Estado presente: «Es muy bueno poder desacostumbrarse del desamparo».
Muchos de los espacios, que surgieron como iniciativas familiares, barriales o de disidencias para promover el acceso a la cultura a través de actividades de formación, artísticas o de trabajo comunitario, pero en el marco de la crisis, debieron reconvertirse, como el rubro gastronómico, y adaptar sus propuestas a la modalidad virtual. Desde esta perspectiva, coincidieron: «Gracias a la presencia del Estado estamos pudiendo proyectarnos hacia el futuro».
Entre los beneficiarios presentes hubo referentes de espacios dedicados a la danza, teatro, artes visuales, audiovisual, artes para las infancias o con propuestas que aúnan el arte, la salud y el bienestar. Muchos de ellos multidisciplinarios, con pocos años o con trayectorias de décadas; algunos ubicados en edificios históricos o junto a espacios naturales únicos en su región.
Hacia el final de cada encuentro, el ministro Tristán Bauer se refirió una por una a todas las experiencias compartidas y destacó la labor formativa de los espacios culturales. Además, insistió en la necesidad de pensar en una nueva territorialidad, explorando las posibilidades del espacio virtual, para seguir trabajando desde todos los sectores, con el Estado en el campo cultural. Por último, agradeció la perseverancia y el compromiso de todos y todas para trabajar en pos de una «transformación desde el arte y la cultura».
FUENTE: Ministerio de Cultura de la Nación.






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